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¿Qué hacer si me llaman a una mediación?

  • Foto del escritor: E. Mateo Calero Larrea
    E. Mateo Calero Larrea
  • 27 abr
  • 1 min de lectura


Ser convocado a una mediación no debe verse como una mala noticia. Al contrario, muchas veces representa una oportunidad valiosa para resolver un conflicto de forma más rápida, económica y menos desgastante que un juicio.


Lo primero es mantener la calma y recordar claramente los hechos del conflicto. Se deben considerar las alternativas para alcanzar un acuerdo. Así, se debe plantear una meta con la mediación, es decir, un objetivo ideal que se quiera alcanzar.


La mediación otorga la oportunidad de alcanzar un acuerdo y se debe recordar que la mediación no es obligatoria, es decir que solamente debe acudir a la misma si es que así lo desea. Sin embargo, si es que existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo, siempre recomendamos acudir a la mediación.


En la mediación no se puede obligar a nadie a firmar un acta o establecer un acuerdo, por lo que, es recomendable mantener una conversación con la otra con el fin de ver posibles soluciones amistosas al conflicto. En pocas palabras: nada se pierde y mucho se puede ganar, al acudir a una mediación.


Para acudir a la mediación no es necesario contar con un abogado, aunque si es recomendable. Una adecuada asesoría puede llevar a un mejor resultado y a un acuerdo más honesto y claro.


 
 
 

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